¿Cuáles son los costes de preparar una oposición?

Como siempre tendremos costes directos, indirectos y de oportunidad.

Los costes directos serán por ejemplo los costes de la preparación (por ejemplo en nuestro caso 1.000 euros para ingenieros industriales y 800 euros para ingenieros técnicos industriales para el primer examen) y la compra de libros y copistería (del orden de 500 euros).

Los costes indirectos suelen en nuestro caso el acceso a internet aunque hoy en día lo normal es que todos lo paguemos para otros usos.

Sin embargo el coste más olvidado es el coste de oportunidad. No solo por el tiempo dedicado a la oposición y no a otras aficiones o a la familia y amigos, sino en sí mismo el coste de oportunidad. No es raro que un opositor dedique 1.000 – 1.500 horas en vez de hacer otro tipo de formación, o facturar sus horas como profesional. En este último caso, estamos hablando con un rango de coste hora de 20 a 60 euros dependiendo de nuestro nivel retributivo, de un coste de oportunidad entre 20.000 y 90.000 euros. Olvidar este coste es uno de los errores más frecuentes.

¿Qué diferencias hay entre oposición (libre) y concurso-oposición?

Existen dos sistemas de acceso a la función pública para los ingenieros e ingenieros técnicos industriales: la oposición y el concurso oposición.

La diferencia básica es que en la oposición el resultado solo depende de los ejercicios de la oposición mientras que en el concurso-oposición finalizados los ejercicios de la fase de oposición se suma la puntuación de la fase de concurso con el resultado de la valoración de los méritos aportados.

En el concurso-oposición opositores con muchos méritos pueden mejorar su posición e incluso ganar la plaza en detrimento de opositores con más nota en los ejercicios.

Lo que no es verdad es que los concursos-oposición sean para los interinos o que como se ha dicho erróneamente las plazas de estabilización son para los interinos. En los baremos se valora también los años de trabajo en puestos similares del sector privado y en ocasiones realmente los opositores más favorecidos son personas con decenas de años en la empresa.

Lo importante si va a ser concurso-oposición es valorar los puntos que pensamos podemos tener porque si son pocos posiblemente sea casi imposible tener plaza.

¿Qué administración me interesa opositar?

La duda está entre la Administración General del Estado, las administraciones de las Comunidades Autónomas y los Entes Locales (Diputaciones y Ayuntamientos).
La Administración General del Estado tiene un ritmo de oferta de plazas y exámenes muy regular. El número de plazas últimamente es importante. La única desventaja es que si queremos terminar residiendo fuera de Madrid es complicado concursar a plazas siendo funcionario del Estado, pero es posible.
Por contra, si opositamos a una Comunidad Autónoma donde esté nuestro destino preferente es relativamente fácil en pocos años ubicarnos en la provincia que queremos. Al contrario es complicado movernos a otras Comunidades Autónomas o al Estado aunque cada vez hay más plazas “abiertas” a funcionarios de otras administraciones que nos permitirían ese tipo de traslados.
Finalmente los entes locales son los más complicados para cambiar de residencia. En general tienen mejores complementos retributivos y menos incompatibilidades. Quizás la mayor desventaja es que las plazas son muy escasas y cuando se convocan es complicado superar las pruebas por falta de preparadores, temarios y por la propia organización de los procesos que suelen ser de estabilización.

¿Quiénes son los mejores ingenieros e ingenieros técnicos industriales opositando?

Al comenzar a preparar una oposición es difícil saber si uno va a ser un buen opositor. En nuestra opinión un buen opositor es la combinación de tres elementos: capacidad, tiempo dedicado y motivación.

Cuando hablamos de capacidad no es necesariamente la que nos exige la carrera. Los ejercicios determinan qué habilidades se precisan: capacidad de entender las preguntas y respuestas del test y aplicar lo estudiado, capacidad de análisis en los supuestos y capacidad de redacción en los escritos. En general más cercanas a las “letras” que a las “ciencias”.

El tiempo es evidente que influye, no solo en la cantidad sino en su distribución, por ejemplo intercalando repasos y equilibrando teoría y práctica de los ejercicios.

Por último la motivación, un opositor motivado, como en cualquier otra faceta de la vida, rendirá más y competirá mejor.

Nuestro consejo es medirnos desde el principio con test para asegurarnos que estamos avanzando suficientemente. Un abandono a tiempo es a veces lo mejor.

¿Qué pasa si no hay oferta de plazas aprobada?

Lamentablemente, en las Comunidades Autónomas no existe una pauta concreta de ofertas y convocatorias. No es raro encontrar años sin ofertas de una determinada titulación.

Por ejemplo en Andalucía, hemos tenido ofertas de Ingenieros Industriales en los últimos diez años en 2017 (5 plazas), 2018 (35 plazas), 2019 (5 plazas) y 2020 (9 plazas) y en Ingenieros Técnicos Industriales en 2016, 2018 (27 plazas), 2019 (3 plazas) y 2020 (5 plazas).Puedes consultar el resto de ofertas y convocatorias en las diferentes comunidades autónomas aquí

No existe por tanto forma de saber cuando y cuantas plazas. De ahí como hemos recomendado solo decidir prepararse para una oferta publicada. Nosotros solo preparamos para ofertas concretas y la preparación empieza con la oferta y termina con el examen.

¿Es aconsejable presentarse por segunda (o tercera) vez a unas oposiciones?

Una de las decisiones más complicadas es que hacer si no se consigue la plaza. El esfuerzo y tiempo dedicados puede inclinarnos a volver a intentarlo.

Sin embargo la realidad es que la tasa de éxito de los repetidores no es tan alta. Es cierto que algunos opositores llegan justos a la primera convocatoria y en la segunda con algo más de tiempo pueden ir más preparados, pero una oposición tiene mucho de parecido a la preparación de una competición y el día del examen hay que estar en perfecta forma.

El opositor que quiera tener éxito en un nuevo intento tiene que cambiar radicalmente, estudiar más, ir más fuerte, estar más convencido, aumentar la intensidad. Solo con un cambio así el siguiente intento puede ser exitoso.

Esto se agrava cuando la siguiente convocatoria es de menos plazas que en la que acabamos de suspender. Por ejemplo en la actual oferta AND19-20 en la que pasamos de una oferta muy grande con muchos opositores y plazas a una oferta con relativamente pocas plazas. Si no se se consiguió en AND17-18 nos tememos que con similar nivel de preparación será casi imposible tener éxito en AND19-20

¿Se puede opositar y trabajar a la vez?

Definitivamente sí. Es lo más habitual entre los ingenieros e ingenieros técnicos industriales.

En los muchos años que llevamos preparando, no hemos observado que opositar y trabajar a la vez sea una desventaja. Es cierto que podría pensarse que un opositor a tiempo completo tendrá más tiempo. Eso es cierto, pero también es cierto que los opositores que trabajan tienen conocimientos en general de parte del temario y una visión más práctica de los temas que los recién titulados. Otra cuestión es el opositor que por algún motivo no esté trabajando pero lo haya hecho en los últimos años.

Lo que sí es determinante es la capacidad de estudio. Todos sabemos que cada persona necesitar diferente tiempo para un mismo temario. Por otra parte en las oposiciones hay una fase de adaptación, no solo por volver a estudiar quizás después de varios años sino porque es un estudio diferente al que solemos hacer en nuestra carrera.

Un opositor que trabaje a la vez tiene que sacar 2-3 horas entre semana y 20-30 horas el fin de semana como norma general, lo que es un sacrificio importante. El entorno (familia, amigos) debe apoyarnos en esta empresa. Pero se puede, de hecho la mayoría de nuestros opositores que han sacado plaza estaban trabajando (de ahí que cuando era presencial las clases eran los fines de semana).

Nuestro consejo es no dejar de trabajar, salvo que ya muy avanzado pensemos que esas horas puedan ser decisivas (por ejemplo aprobar el primer examen y dedicarse a tope al tercero). En ocasiones además las convocatorias y los exámenes se retrasan y nos dan tiempo adicional.

Hay que pensar que la tasa de abandono en la preparación es muy elevada en los primeros bloques, muchas veces el opositor o no le gusta la oposición o ve que no avanza. De hecho nosotros recomendamos usar el simulacro de fin de bloque como medida de si tiene sentido seguir con el siguiente bloque o no.

En conclusión, si estás trabajando, lo primero es valorar el número de plazas y nuestras fortalezas. Si nos decidimos, apretar a tope con el primer bloque y ver como va. Si vamos bien, seguir así, salvo en su caso muy al final ya con la oposición convocada, y valorar entonces si merece la pena arriesgarnos a dejar el trabajo. Pero de primeras, no lo vemos necesario.

Nuestra preparación para el primer examen en el caso de opositores que están trabajando sabemos que se puede seguir dado el gran número de opositores que ya lo han hecho con éxito en los 12-14 meses que dura el curso, y es entonces el momento de tomar otras decisiones.

¿Serán difíciles las ofertas AND19-20 de la Junta de Andalucía? ¿Cuántas horas hay que estudiar?

Es una pregunta recurrente, una oposición no tiene un número de horas mínimo porque hay que ser de los mejores para tener plaza. La competencia es la que determina el nivel por tanto y dependiendo de la capacidad del opositor el número de horas necesarias.

Nuestra previsión es que las 5 plazas de Ingenieros Técnicos Industriales van a ser muy competidas porque a la vista de los resultados del primer examen quedarán 18 opositores sin plaza que al menos han sacado 30 puntos. Muchos de ellos lo volverán a intentar en AND19-20 lo que hará que las 5 plazas estén muy disputadas.

Sin embargo en Ingenieros Industriales apenas hay opositores que aprobarán el primer examen que no obtuvieran la plaza y el número de opositores que han llegado al quinto bloque con nosotros es relativamente bajo, por lo que las 14 plazas en principio pueden ser un número suficiente para aquellos que preparen a fondo.

Como vemos, el nivel de dedicación – dificultad – éxito depende mucho de la relación entre número de plazas y opositores bien preparados y la pregunta de ¿Cuánto tengo que estudiar? no tiene una respuesta única.

Lo que sí podemos seguir asegurando es que nuestra preparación para el primer examen es eficaz y los que opositan con intensidad suelen tener éxito. De los 23 aprobados de Ingenieros Técnicos Industriales son 17 los alumnos de Preparatec, y en Ingenieros Industriales de 41 aprobados son 32 eran alumnos de Preparatec (aproximadamente el 75% de los aprobados prepararon con nosotros).