Guía del Ingeniero-Opositor

GUÍA DEL INGENIERO OPOSITOR – PREGUNTAS FRECUENTES
Normalmente cuando un ingeniero o ingeniero técnico se plantea opositar desconoce “como funciona”. Para ayudaros hemos elaborado una guía básica basada en las preguntas más frecuentes. La mayoría de las “reglas” son validas para todas las oposiciones pero hay excepciones.

Cuando empezar a opositar. La decisión.
Lo ideal es empezar a estudiar cuando se publica la Oferta de Empleo de Público por la Administración correspondiente. La oferta del Estado (y la de entes locales como ayuntamientos y diputaciones) se publica en el BOE, y las ofertas de las diferentes Comunidades Autónomas se publican en el Diario Oficial de cada Comunidad Autónoma.
Nosotros solo preparamos en las opciones de Ingeniería Industrial o Ingeniería Técnica Industrial, que tienen temarios y pruebas específicos para técnicos titulados. Las plazas de otros cuerpos (administración general, gestión, etc..) suelen ser difíciles para los ingenieros e ingenieros técnicos y mucho más competidas.
También es importante conocer el número de plazas, si es oposición o concurso-oposición, y el tipo de pruebas. En entes locales a veces solo se convoca una plaza en concurso-oposición y el “interino” goza de ventaja importante. Hay que reseñar que mientras en la oposición libre aquellos que aprueban todos los exámenes tienen plaza, en los concurso-oposición se puede aprobar y no tener plaza por tener menos puntos totales (suma de oposición y concurso).
En estas oposiciones para ingenieros es normal que la mayoría estén trabajando y opositando al tiempo. En un año, año y medio, dependiendo de la capacidad, experiencia y motivación, es posible aprobar este tipo de oposiciones. Lógicamente aquellos que trabajan como interinos, en organismos de control autorizados, como proyectistas, etc… gran parte del temario lo conocen y en menos tiempo pueden llegar a sacar la plaza. Hay que reseñar que los interinos la única ventaja que tienen es que si se trata de concurso-oposición habitualmente tienen bastantes puntos en la fase de concurso (sobre todo si la oposición es “asequible” y poco “selectiva”).
Medir nuestras fuerzas, el número de plazas y la competitividad nos dará “el riesgo” esperado y en función de este nuestra decisión será opositar o no. Desaconsejamos estudiar “para ver que pasa”. Las oposiciones hoy en día solo las sacan los que “aprietan” y están “convencidos”.

Como prepararse
Aunque las academias o preparadores son una ayuda sobre todo si son de “calidad”, no son una garantía. El temario oficial no existe y la habilidad será estudiar “lo que previsiblemente” se va a preguntar.
Lógicamente personas que han aprobado oposiciones y llevan tiempo preparando suelen “acertar” al seleccionar que contenidos deben incluirse en los temas. Si son demasiado extensos, NADIE llegará a estudiarlos, si no cortos, seguramente no se llegará a aprobar. Lo normal son temas de 30-50 páginas pero también depende de como sea el examen (oral, test, ….). Además de los temas, dependiendo del tipo de pruebas de la oposición, se necesitará materiales adicionales:
• Tipo test: Test resueltos
• Tipo Oral o Escrito: Practicar y alguien que nos “critique”
• Tipo supuesto: Supuestos resueltos
Hay veces que el temario y pruebas no se conocen hasta el momento de la convocatoria. En ese caso o nos arriesgamos a no hacer nada y que no de tiempo o nos basamos en convocatorias anteriores y estudiamos lo “que no debe cambiar” a la espera del temario oficial.

La oferta de empleo público.
Hasta que no sale la oferta no hay ningún compromiso/seguridad de que la Administración convoque plazas de industriales. Pero solo con la convocatoria podrás presentar la instancia (ver siguiente apartado). No todos los años hay oferta ni de industriales. La que más convoca (Andalucía) ha tenido años sin oferta. SIN OFERTA NO HAY CONVOCATORIA
Algunos piensan que conviene esperar a esa oferta, pero se corre el riesgo de que luego no haya tiempo material de prepararla. Si un año es el plazo recomendado, piensa que la media es de 6 meses entre oferta y examen.

La convocatoria
Es el momento de presentar la instancia. Se necesita el título o resguardo de título y si es concurso acreditar los méritos a esa fecha. Los días para presentar la documentación (20 naturales normalmente) obligan a tener “preparados” los documentos con bastante antelación.
La presentación de instancias tiene que hacerse en el plazo establecido y por ser un procedimiento competitivo no suele poderse subsanar o arreglar lo que no se haga bien.
Las compulsas y presentación tienen que hacerse en Registros Oficiales. Aunque pueden presentarse también en Correos, las compulsas tienen que ser en Registros del Estado o de la Comunidad Autónoma en principio. Recuerda que es TU RESPONSABILIDAD hacerlo, nosotros lo anunciamos en la web pero eres tú el único que puede presentarla.
En la mayoría de las comunidades se da un plazo entre oferta y y la convocatoria para que el opositor se planifique (entre 4 y 12 meses desde la fecha de la oferta, pero la variabilidad es grande).

Los Exámenes.
Desde la convocatoria al examen suelen pasar 4 meses aproximadamente, ya que se tiene que publicar la lista provisional y posteriormente la lista definitiva junto a la fecha de examen. A veces la fecha del examen se avisa con pocos días pero lo normal es un mes aproximadamente.
Estos son los meses para repasar si se ha empezado antes, o en su caso de empezar de cero a fuerte ritmo. Un opositor es normal que “se deje la piel” en esos meses. Hay que tener en cuenta que entre exámenes suele haber un mes aunque a veces es menos. Por lo que estamos exponiendo el opositor que empieza a estudiar con la convocatoria y no con la oferta normalmente tendrá poco tiempo por tanto.

El nombramiento.
Desde que se termina el proceso al nombramiento pasan algunos meses (3-4 aproximadamente) por lo que no se debe precipitar la “salida” del puesto de trabajo anterior. El nombramiento se hace normalmente previa elección de destino entre los seleccionados, por lo sacar buena “nota” puede determinar si nos quedamos en nuestro domicilio (salvo en entes locales que lógicamente ya se sabe dónde) e incluso el sueldo inicial
Una vez somos funcionarios, cada dos años al menos podremos concursar internamente, tanto dentro de nuestra administración como en otras administraciones que tengan plazas “abiertas” a funcionarios de otras administraciones, e ir cambiando a puestos que nos interesen.
Conviene enterarse de lo fácil que es concursar en la Administración que elegimos y las condiciones, funciones y sueldo.

Puedes consultar el último examen de oposiciones en Andalucía:

AND10.Examen TESTySUPUESTO II AND10