Opositar y no enfermar en el intento.

Lo primero, aunque sea obvio, el opositor tiene que cuidarse. Eso implica dormir bien, hacer ejercicio físico, alimentarse correctamente y sobre todo evitar actividades nocivas como consumir drogas (el alcohol es una droga) o trasnochar.

El truco para sacar horas no es quitárselas al sueño o el ejercicio, al contrario, es eliminar los ladrones del tiempo. Borrarse de todas las redes sociales, eliminar la TV – streaming y limitar las salidas son herramientas que ahorran tiempo.

Cada opositor tiene una situación vital diferente y no se puede dar una regla general de que es imprescindible (atender a los hijos o pareja, asistir a eventos religiosos o citas con amigos). Lo que sí está claro es que hay que coger el calendario e ir tachando. En eso nos ayudan los simulacros y test, si vamos bien podemos mantener el ritmo, si vamos mal hay que seguir tachando.

Nuestro consejo es que nunca hay que reducir las horas de sueño o de ejercicio. Como dijo el clásico “mens sana in corpore sano”. El ejercicio físico tiene un efecto siempre beneficioso en el opositor.

Todo esto cobra especial importancia en la semana antes del examen, como los atletas tenemos que llegar al examen frescos y ágiles.